lunes, 25 de abril de 2011

Doppelgänger/

Mi nombre es Natalia, si Natalia. Soy la segunda de cinco hermanos, proveniente de una familia que rompe un poco con los parámetros de lo convencional, quizás por circunstancias de la vida esta un poco rota.
Desde que tengo conciencia no me siento perteneciente a ningún lugar, creo que mis raíces están lejos al igual que mis pensamientos, de ahí mis ganas infinitas de correr, quizás nunca sepa a donde pero la sola ilusión nómade de poder mantener mi cuerpo inquietamente volando me hace sonreír.
A esta altura de la vida me encuentro suspendida y agradezco a todo ser que me ha ayudado a crecer, a todo el que me ha hecho retroceder y cuestionar cada acción vana en muchas circunstancias. Escucho una melodía en piano, me hace recordar a mi madre, extrañar a mi padre y reflexionar lo injusta que he sido con mis hermanos.
Camino sobre los fríos pasillos casi por inercia a un cuarto apartado de dudoso domicilio, la melodía continua en mi mente y me encierro, a los minutos algo me habla quizás a eso que le llaman subconsciente, hasta ese entonces para mi no existía.
Sientes rabia por lo poco agradecida que has sido con la vida, por todas las veces que estúpidamente te has sentido sola y vacía, sientes rabia por cada forastero que no lleno ese vacío como tú querías que lo hiciera y te hacen dar vueltas que terminan redundando en ausencias incoherentes. Drásticamente odias a todos los que alguna vez rompieron con tu esquema de fidelidad y lo único que alcanzaste a ver fue su espalda y te odias más a ti por haber abandonado a mucha gente calidamente incondicional sin siquiera haberte despedido, solo desaparecías como ya lo acostumbras. A la vez me odias a mi por ser tu misma y te entristeces por ser la que encara tus pesares.
Aun continúa nuestra lucha apasionada, que esta plasmada en alguna parte de la futura historia en busca del motivo que día a día nos hace soñar y poder llenar lagunas vacías.       

1 comentario: